40 años, solteros y formados: así son quienes viven en el centro de Madrid

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Tener 40 años y querer vivir solo en el centro de una ciudad es una tendencia que está creciendo cada vez más en nuestro país. Las rupturas sentimentales, las emancipaciones tardías y la oferta de ocio que hay en lugares como Madrid o Barcelona son algunas de las razones por las que muchos jóvenes y maduros deciden instalarse allí. Así es el nuevo perfil de quien vive en el centro de las urbes.

Un perfil que ha evolucionado

Hace unos años, el centro de Madrid estaba lleno de mujeres que vivían desde hacía años allí y una vez viudas, permanecían en su barrio de toda la vida. Tirso de Molina, Sol o Embajadores eran algunos de los distritos más céntricos que contaban tradicionalmente con este perfil. Hoy en día, el panorama es bien distinto. Dar un paseo por estas calles es toparse con personas de entre 30 y 50 años, solteros o divorciados, con un alto nivel socioeconómico, ávidos de cultura y que lo tienen muy claro: no quieren compartir piso. Los datos lo confirman: el 45% de quienes viven en el centro de Madrid son así. 

Un paradigma de sociedad bien distinto

Según el INE, en 2017 se registraron en España 4.687.000 personas que vivían solas, de las cuales 2.727.000 tenían menos de 65 años. Si lo comparamos con el año anterior, este tipo de hogares creció un 1,1% (49.100 más).

Las rupturas de pareja, el deseo de vivir solo y una emancipación algo tardía (en España, la media se sitúa en los 29 mientras que en el resto de Europa está alrededor de los 23 años) hace que vivir solo sea una opción a considerar para muchos. No solo el centro se llena de jóvenes recién independizados, los hay que vuelven en otros momentos de su vida: cuando se separan o sencillamente, no tienen pareja y están deseosos de experimentar la cultura y el ocio de una ciudad, sin olvidar las excelentes conexiones y variedad de servicios que ofrece el centro.

Precios asequibles, ¿hasta cuándo?

Otro de los factores que han animado a muchos a elegir el centro para vivir es que las rentas antiguas eran una auténtica oportunidad: casas pequeñas pero bien equipadas, y con todo tipo de servicios en la puerta. Y lo mejor, su precio: cualquier “single” podía afrontar la renta mensual sin problemas. Sin embargo, los alquileres de los pisos situados en barrios céntricos están subiendo a marchas forzadas y en unos años puede que empiecen a ser un auténtico lujo.

Según el estudio “La vivienda en alquiler en el año 2017” realizado por Fotocasa, la demanda de pisos en alquiler se ha vuelto a disparar en 2017, presentando una subida interanual del 8,9%. En Madrid, se ha registrado una subida del 27% en los alquileres en los últimos 4 años, pasando de pagar 9,05€ /m2 en 2013 a 11,45€/ mes en 2017. Esto significa que por un piso de 85 m2, se pagaba 770 €. Hoy, ese piso ronda los 975€.

¿Y el resto de Europa?

Madrid no es la única. Parece que esta misma tendencia la comparten nuestros vecinos europeos, donde el 33,6% de los hogares ya son unipersonales. Son datos de un estudio realizado por Eurostat (la Oficina de Estadística de la Unión Europea). Le siguen los hogares con más de un adulto pero sin hijos (24,9%) y el modelo de “parejas con hijos” que representa el 20% de los hogares europeos.

Las ciudades con más hogares unipersonales son Berlín, Copenhague y Ámsterdam, donde aproximadamente la mitad de los domicilios son de este tipo. Madrid aún está lejos de alcanzar estas cifras, ya que ronda el 30,7% como media.