El año inmobiliario a examen: lo que bien termina, bien empieza

MaloRegularBuenoMuy BuenoExcelente (Valóralo)
La venta de viviendas mejora en el año 2018. Visita www.divarian.com

Cerca de 590.000 españoles comprarán una vivienda en 2018, y todo parece anunciar que durante el próximo año las familias seguirán visitando al notario. El comportamiento del empleo, una mejora en la confianza y unas condiciones financieras que continúan favorables son los tres principales factores que impulsan la demanda de la compraventa de viviendas según el Observatorio Inmobiliario de BBVA Research, que ha incrementado en dos puntos la previsión de ventas para el presente año.

Pero además la vivienda vuelve a estar en el punto de mira de los pequeños inversores. El auge del alquiler o la atractiva revalorización de la compraventa de pisos reformados son consideradas por un creciente número de españoles como una interesante vía para poner a trabajar sus ahorros e inversiones. Tras un buen año, el sector inmobiliario encara 2019 con buenas perspectivas pero ¿podrá mantener su actual crecimiento?

La confianza mantiene las compras

Varios indicadores del tercer trimestre han aconsejado mejorar las estimaciones de crecimiento para el sector inmobiliario a cierre de 2018, entre ellas, la confianza en la economía española y el comportamiento de ventas de vivienda en el tercer trimestre. Así, el octubre pasado crecía la confianza en los hogares españoles sobre sus perspectivas económicas en los próximos 120meses, pero además ya se dejaba ver en los datos de inversión de vivienda del tercer trimestre: de julio a septiembre subió el 1,5% según recoge el avance de la Contabilidad Trimestral de España. Este porcentaje queda lejos de la efervescencia del mercado en el primer trimestre del año, cuando avanzó el 2,6%, pero la moderación en el crecimiento ha sido menor de lo esperado por la mayoría de los observadores del mercado.

Un dato que demuestra el interés en la compraventa inmobiliaria llegaba el pasado verano: solo en el mes de agosto se vendieron 31.046 viviendas. Según las tablas del Centro de Información Estadística del Notariado (CIEN), se vendió casi un 10% más que un año antes.

Las compras de vivienda han animado también la demanda de crédito hipotecario. En septiembre subió el 16,8%, según los datos del Banco de España, muy en línea con el promedio de los últimos 12 meses que fija el 17,9% de media. En el caso de agosto, la subida fue del 17,1%, mes en que los notarios contabilizaban 14.630 préstamos hipotecarios, de nuevo un 17% más que en el año anterior. Y nada parece indicar un cambio en la tendencia.

Tres datos que auguran un buen 2019

Pero para analizar el mercado inmobiliario con perspectiva hay que saber qué le espera en 2019. Uno de los mejores termómetros para anticipar tendencias es la previsión sobre los visados de obra nueva -cuya construcción irá ejecutándose en los próximos años-, que BBVA Research estima en torno a los 100.000, lo que supondría un significativo incremento del 25% respecto a 2017.

Otro dato que permite mirar al nuevo año con optimismo es el comportamiento del empleo en el sector. Los datos de la EPA (Encuesta de Población Activa) sobre construcción señalan un crecimiento del 1,3% para el tercer trimestre de 2018, lo que permite hablar de siete trimestres consecutivos encadenando subidas y además con perfiles profesionales cada vez más cualificados.

La demanda de trabajadores ahora es mucho más exigente: a sus cualidades físicas se suman un buen conocimiento teórico y práctico de las técnicas de construcción y el dominio de nuevas tecnologías. Este cambio en los perfiles laborales es para la Fundación Laboral de la Construcción un síntoma de hasta qué punto el nuevo ciclo alcista marca diferencias con etapas anteriores. Y además la creación de nuevos puestos de trabajo se traslada a otros eslabones del sector, como el de la intermediación. El pasado verano, el INE cifraban en 136.000 los trabajadores de las agencias inmobiliarias en España, una cifra récord que devuelve al inmobiliario su papel protagonista como motor de empleo.

La inversión en vivienda es otro indicador revelador: según el avance de la Contabilidad Trimestral de España, la inversión en vivienda creció el 1,5% en el tercer trimestre, 0,8 puntos más de lo esperado. De nuevo un índice que confirma que la esperada moderación en la actividad del sector está siendo menor de lo que se auguró con el arranque de año.

En el punto de mira del inversor

Otra de las muestras de fortaleza del sector es la vuelta de la vivienda a la cartera del gran pero, sobre todo, del pequeño inversor.

El alquiler es, sin duda, gran protagonista de este reencuentro, y lo seguirá siendo en los próximos años. Todo parece indicar que el sector de alquiler de vivienda en España tendrá un peso similar al de otros países europeos, donde se fija en el 30% frente al 22,2% que Eurostat atribuye a nuestro país en 2017. Y en esta transformación del parque de viviendas de la familia española destacan nuevas realidades como la de que dos de cada tres nuevos hogares elijan la vivienda de alquiler.

De este modo cada vez son más los españoles que suman a sus vías de ingresos las rentas de sus inmuebles en alquiler. Según datos de la Agencia Tributaría, la cifra alcanzó récord en la campaña de IRPF 2016, cuando casi 2,37 millones de declaraciones incluyeron rendimientos por arrendamientos por un importe medio de 7.640 euros al año.

Y el inversor seguirá confiando en el inmobiliario mientras la demanda se mantenga fuerte y el mercado de alquiler continúe en crecimiento. Un escenario que el propio Ministerio de Fomento contempla en un reciente estudio sobre necesidades de vivienda en España. Según sus previsiones en los próximos diez años el parque de viviendas deberá crecer entre 95.00 y 135.000 unidades cada doce meses, una cifra que permite  augurar años dulces para el sector: demos la bienvenida al 2019.