Las claves para descubrir la increíble transformación de la oficinas tradicionales

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Pasar horas sentado frente al ordenador no es saludable, tampoco operativo y en muchos casos, poco productivo. Por eso, algunas empresas están transformando sus espacios para hacerlos más colaborativos, más flexibles y, sobre todo, más adaptados a lo que sus empleados están demandando. En definitiva, responden a una nueva forma de trabajar y de colaborar.

Mejorar la experiencia de los empleados

La figura del empleado que dedica ocho horas diarias a trabajar desde un mismo espacio físico está desapareciendo y da lugar a otra bien distinta, a la de un profesional que puede trabajar y estar conectado a través del móvil o del portátil y que no tiene por  qué pasar toda la jornada laboral en el mismo espacio de trabajo.

Para Erick Huijbregts, director de Internet de las Cosas de CISCO ”ahora podemos decidir cuándo y dónde trabajar. Y cómo podemos trabajar siendo mucho más productivos y flexibles. Esto significa que los espacios en los que operamos tienen que adaptarse y ajustarse a este rápido cambio y nueva manera de producir. Por eso, hoy no es difícil encontrar oficinas con ambientes mucho más colaborativos y menos enfocados al trabajo individual, donde la tecnología permite que podamos comunicarnos con otros colegas repartidos por el mundo”.

Algunas empresas ya han implementado este modelo donde todos ganan: los trabajadores gozan de mayor flexibilidad y, por tanto, mejora su productividad. Las compañías, por otra parte, se benefician de una reducción de costes del edificio y de energía. En este modelo, los empleados no tienen un escritorio propio, sino que se les asigna un espacio de trabajo ambulante y provisional para el tiempo que van a estar en el edificio. Con menos escritorios individuales hay más capacidad para construir salas de reuniones, áreas comunes e incluso zonas de descanso donde instalar algún futbolín o mesa de ping pong. Así se fomenta la comunicación con el resto de colegas de una forma más relajada y natural. También hay pizarras y pantallas en todas las salas, que invitan a la interacción espontánea entre los participantes.

La innovación, clave para que esto suceda

Esta revolución viene determinada por Internet: desde su llegada está marcando la manera de vivir, de trabajar, de aprender y también la forma en la que las personas se relacionan con los demás. En una empresa donde la  revolución tecnológica ya ha llegado, será natural poner en práctica algunos de estos procedimientos:

  • Telepresencias: cuando sea necesario hacer una reunión con muchas personas a la vez, ya no es necesario reservar vuelos y convocarlos físicamente en un mismo punto. La innovación solucionará este problema a través de salas con la tecnología desarrollada para poder hacer videoconferencias o telepresencias.
  • Webex meetings: se convierten en una manera muy sencilla de poder mantener una reunión desde el móvil, ordenador o tablet, pudiendo incorporarse el invitado en cualquier momento y desde cualquier lugar.
  • Pantallas digitales: permiten la interacción natural con otros profesionales así como hacer brainstorming en equipo.

Otras maneras de trabajar

La transformación que ha sufrido la manera de trabajar ha repercutido de forma positiva en las personas. La flexibilidad y la conciliación son algunas de las ventajas de este cambio de mentalidad. Hoy en día, muchas compañías han optado por adaptar los espacios y decorarlos de forma muy agradable y armónica. En ocasiones se incluyen zonas para cocinar dentro del edificio, con el objetivo de que el empleado se sienta como en casa.

Hay firmas que optan por modelos sostenibles, demostrando así a los trabajadores su compromiso con el planeta: mobiliario reciclado, zonas verdes dentro del despacho, iluminación de bajo consumo o aprovechamiento de la energía.Cuando un empleado es feliz, su productividad puede aumentar un 30%. Son datos de un estudio realizado por la Fundación Mª Jesús Álava, desde donde animan a “las empresas a que valoren la felicidad de las personas al igual que valoran la capacidad de solucionar problemas o la creatividad”. Eso lo saben bien algunas firmas como Google, donde todo está dispuesto para que los trabajadores estén contentos, ofreciendo mobiliario flexible y lleno de color, con puffs, toboganes, columpios y hasta con mesas de billar. En The Peterson Companies optaron por abrir una oficina al aire libre, en la que poder disfrutar de un ambiente de trabajó aún más placentero.