Livable Yacht: la casa-yate para vivir sobre el mar

MaloRegularBuenoMuy BuenoExcelente (Valóralo)

“En un futuro próximo, el cambio climático y la subida del nivel del mar va a afectar a muchas personas que residen en la costa, por eso pensamos que vivir sobre las aguas es una alternativa realista y atractiva”. Nicolás Derouin, cofundador y director general de Arkup, explica de este modo la razón que impulsó a su empresa a diseñar la primera casa-yate del mundo, el Livable Yacht.

No se trata de un barco, sino de una mansión flotante de 450 m2 de superficie total y 250 m2 de vivienda bajo cubierta que puede navegar y asentarse en el fondo marino. Actualmente es solo un prototipo pero Derouin asegura que comenzará a comercializarse a finales de este año.

La distribución interior no se diferencia de cualquier casa de lujo salvo por el puente, desde el que se controla el sistema de propulsión y anclaje. El Livable Yacht genera su propia energía gracias a los paneles solares incorporados a su estructura exterior.

La electricidad producida carga a su vez unas baterías capaces de almacenar 180 kWh con las que se alimentan los motores de la nave, alcanzando una velocidad máxima de 13 km/h.

Elevada sobre la superficie

Una vez en el punto de destino (un puerto o una zona de no excesiva profundidad), despliega cuatro pilares hidráulicos de 12 metros de longitud que además de fijar la vivienda al fondo puede elevarla hasta 6 metros sobre el nivel del mar. De esta forma se evitan posibles inundaciones provocadas por el oleaje.

Los diseñadores aseguran que el Livable Yacht está preparado para adaptarse a todos los entornos ya que los pilares y la estructura pueden resistir la fuerza de un huracán de intensidad 4 (con vientos de hasta 250 km/h).

Para lograr la completa autonomía también cuenta con una depósito de 15 m3 en el que se almacena agua de lluvia que se potabiliza con filtros. En otro depósito se acumula el agua de saneamiento que es tratada con bacterias para limpiarla antes de devolverla al mar.

Todo está pensado para aprovechar los recursos que proporciona el entorno, incluidos los materiales aislantes y un sistema de climatización natural de intercambio de calor que maximiza su eficiencia energética.

Más que una opción habitacional parece una propuesta de un nuevo estilo de vida… aunque no para todos los bolsillos. La empresa Arkup estima que, según la personalización deseada y los complementos opcionales, hacerse con una de estas casas-yate supondrá un desembolso de entre millón y medio y tres millones de euros.