Siete de cada diez compradores necesitan financiación, y la hipoteca variable es la preferida

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El aumento de la solicitud de hipotecas durante el último año no solo prueba la reactivación del mercado inmobiliario, sino también la mayor confianza de los compradores en la economía. Ya adelantábamos en enero que en los once primeros meses de 2017, estos préstamos se habían incrementado un 16,4% con respecto al mismo periodo de 2016.

El reciente estudio Experiencia de compra y venta de vivienda en el último año, elaborado por la inmobiliaria Fotocasa a través de una amplia encuesta, corrobora esta tendencia al alza y aporta un perfil detallado sobre la financiación del comprador medio en España.

¿Cuántos necesitan un préstamo?

La conclusión de este informe es que el 56% de los que adquirieron una casa el año pasado contrataron una hipoteca, y otro 12% necesitó además la ayuda de la familia. Es decir, siete de cada diez compradores tuvieron que financiarse.

Al 9% le bastó con recibir un préstamo de un familiar. Un 5% consiguió todo el capital gracias a la venta de otro inmueble y un 15% echó mano solo de sus ahorros para la operación.

Los datos también se pueden segmentar por edades: entre los 25 y los 35 años, los compradores suelen precisar de un préstamo bancario y de la ayuda del entorno. Entre los 35 y los 55 años, la financiación es básicamente a través del banco. Y entre los mayores de 55 se suelen encontrar tanto los que adquieren su nueva vivienda con el dinero de otra propiedad, como los que cuentan con suficientes ahorros para realizar la inversión.

¿Qué tipo de hipoteca contratan?

En el estudio de Fotocasa se estima que las distintas ofertas financieras del mercado hicieron que cuatro de cada diez solicitantes de hipoteca en 2017 se mostraran indecisos sobre el producto que más les convenía, aunque finalmente la mayoría optó por las hipotecas variables (51%) frente a las de tipo fijo (41%).

De media, la cantidad hipotecada fue del 70% del valor de la vivienda, aunque en el 40% de los casos se sitúa en una horquilla de entre el 76% y el 99%. En general, la mayor financiación corresponde a vivienda de obra nueva.

Se percibe también una disminución del tiempo de amortización. Antes de la crisis era habitual firmar hipotecas a 40 años o más. Ahora la gran mayoría se sitúa entre los 15 y los 30 años. De hecho, el periodo medio es de 23 años.

El estudio aporta otros datos que invitan a la reflexión. Solo el 30% de los que contrataron una hipoteca variable el pasado año afirmó que tuvo en cuenta la posible subida de tipos de interés. De ellos, el 19% sigue la evolución del Euribor. Y nada más que el 22% aseguró haber comprendido toda la documentación que firmó.

La compraventa de una propiedad es para muchos la operación económica más importante de su vida, por eso es fundamental recabar toda la información posible y contar si es necesario con ayuda profesional para ser muy consciente de las obligaciones que se asumen.